Instalación INTA
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
La torre de caída del INTA es un tubo vertical de 21 metros de altura, que proporciona un nivel de microgravedad de 10^-5g durante 2,16 s de caída libre.
Esta aceleración residual se obtiene fijando el experimento en la cápsula instrumental, que cae libremente, sin contacto, dentro de la cápsula externa, que actúa como escudo aerodinámico.
Al finalizar su caída, las dos cápsulas son frenadas por un airbag que proporciona una deceleración de 10g.
Todos los sistemas de la instalación, de la cápsula instrumental y del experimento están controlados por tres ordenadores conectados por una red inalámbrica y software específico desarrollado en LabView ®.
Para minimizar las perturbaciones del nivel de microgravedad, no hay ningún contacto físico entre las dos cápsulas ni con el exterior durante la caída libre, y se ha realizado un estudio aerodinámico y estructural.
Para el seguimiento del experimento se dispone de sensores, cámaras de video de alta velocidad y sistemas de adquisición de datos.
La experimentación en condiciones de microgravedad es aplicable a todas las áreas de investigación en las que el campo gravitatorio controla fenómenos físicos como la presión hidrostática, sedimentación o flotabilidad, lo que provoca interferencias con fenómenos de otra naturaleza.

Gracias a la microgravedad se incrementa la calidad de los productos o procesos que de lo contrario se pueden deteriorar por efecto de la gravedad.
Las condiciones de microgravedad que se obtienen en la torre de caída del INTA son aptas para estudiar experimentos de diferentes disciplinas, como física de fluidos (difusión molecular, tensión superficial, puentes líquidos), combustión (propagación de llama, gotas) y tecnología de materiales (crecimiento de cristales, procesos de soldadura).
VENTAJAS COMPETITIVAS
SITUACIÓN
La Torre de Caída Libre está situada en las instalaciones del INTA en Torrejón de Ardoz.

